En 2024 no se convocaron oposiciones de Lengua en todas las comunidades (ni Madrid, ni Aragón ni Castilla La Mancha convocaron) por lo que la oferta global de plazas fue mucho menor. A pesar de eso decenas de personas las aprobaron y de entre ellas 21 personas que realizaron nuestros cursos obtuvieron la plaza. En Cataluña ha obtenido la plaza la única persona que las habÃa preparado con nosotros: Anna MartÃnez. En el PaÃs Vasco la obtuvieron tres personas de las cuatro que preparamos (las tres que finalizaron el curso): Irune Barañano Las Santas, Maialen Lázaro DomÃnguez y Beatriz Medrano Gutiérrez. Las otras personas que nos permitieron publicar sus nombres son Rubén Castaño RamÃrez (AndalucÃa), Miriam Aránega Rivas (Castilla y León), Inma Sánchez Chaparro (Cantabria), Elena GarcÃa Posada (AndalucÃa), Eva Sacristán González (Castilla y León), Paula Cuéllar MartÃn (Castilla y León), LucÃa Blanco Orallo (Castilla y León), Virginia Reales Rubio (Extremadura) y Bernardo Ãngel Franco (AndalucÃa). Aquà debajo van algunos testimonios.
Irune Barañano Las Santas (PaÃs Vasco): De cómo pasé de programar equipos de control eólico a ser número 1 en mi tribunal de Lengua Castellana y Literatura
TodavÃa no he asimilado que hoy sea yo la que escribe este testimonio, esos que tanto me han motivado durante dos años. Como me decÃa Eduardo, “tú también escribirás el tuyoâ€, y en efecto aquà estoy.
De como pasé de programar equipos de control eólico a ser número 1 en mi tribunal de Lengua Castellana y Literatura
Mi andadura con las oposiciones ha sido bastante peculiar, teniendo en cuenta que soy Ingeniera de Telecomunicaciones. Tras más de diez años programando equipos de control eólico, en 2019 decidà apuntarme al máster del profesorado. Era una rama que cada vez me interesaba más y que me iba a permitir disfrutar más de mi familia. Como no quedaban plazas en el máster de Matemáticas, lo hice en la especialidad de Música porque contaba con el tÃtulo profesional de piano. Y asÃ, me vi en enero de 2020 con el máster terminado «por lo que pudiera pasar». Cuando un par de amigas se sacaron la plaza en verano de 2021, comencé a pensar seriamente en presentarme yo también a las próximas. Pero tenÃa un problema: a pesar de tener el requisito del tÃtulo de C1 de euskera, me daba mucho respeto dar clases y utilizar el lenguaje técnico que requerirÃa cualquier materia ligada a mi titulación. Fue entonces cuando un amigo me dijo «pues como no te apuntes a Lengua…». Y medio en broma medio en serio pensé… «Â¿y por qué no?». Al fin y al cabo, en el colegio era una asignatura que me encantaba… Y asà fue como empecé a informarme de las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura.
Cómo descubrà a Eduardo y www.opolengua.com
Investigando sobre cuándo serÃa la siguiente convocatoria, me encontré con un artÃculo del blog de Eduardo titulado Están garantizadas las oposiciones en 2023. Desde el primer momento, me enganchó su manera directa de expresarse y la seguridad con la que afirmaba lo que yo en ese momento más deseaba leer: que habrÃa oposiciones en 2023. Tras hablarlo con mi marido, empecé a buscar preparadores en Internet. TenÃa claro que, trabajando y con tres niños pequeños, era imposible que pudiera conseguir la plaza sin ayuda, más cuando no tocaba la Lengua desde Selectividad.
Opté inicialmente por preparadores de pago mensual porque no tenÃa totalmente claro mi compromiso
Contacté la primera vez con Eduardo en septiembre de 2021. Me envió la lista de lecturas básicas y me hundà al comprobar que solo tenÃa leÃda una obra… Ese hecho, unido a que debÃa pagar todo el curso de una vez y a que yo no tenÃa muy claro si esa locura de opositar a Lengua iba a ser pasajera, me hizo optar por otros preparadores que ofrecÃan pago mensual.
Por qué me decidà por Eduardo
En diciembre de 2021 salió el borrador del nuevo decreto que a tantas personas descolocó: desaparecerÃa la prueba práctica, no habrÃa programación y el examen serÃa únicamente teórico. En aquel momento, decidà dejar a los preparadores con quienes llevaba tres meses y volvà a llamar a Eduardo, que habÃa preparado un curso para quienes, como yo, nos encontrábamos perdidos ante la incertidumbre del nuevo escenario.
El Método de Estudio Opolengua y sus virtudes
En menos de una semana me encontraba con el temario en mi casa y todo el kit que él recomendaba en su método: las hojas cuadriculadas, el cronómetro, etc. Siempre me ha gustado estudiar y el hecho de tener un plan lo facilitaba todo. Comencé a seguir su hoja de control (HC) a rajatabla, soy una persona muy metódica y conecté enseguida con la forma de trabajar de Eduardo. Lo único que no podÃa cumplir era el dÃa de descanso (no me lo podÃa permitir dado el poco tiempo que sacaba entre semana). Con el paso de los meses, mi ritmo de estudio era muy bueno y me resultaba muy fácil memorizar las ideas de sus temas por cómo se iban entrelazando.
Cómo personalicé el Método de Estudio Opolengua
Pero, cuando llegó la Semana Santa de 2022, tuve mi primera crisis al sentir que se me estaban olvidando los primeros temas. Para mayor seguridad, comencé a adaptar el método y a repasar en alto los temas completos y no solo las ideas clave. Comencé a grabarme los temas y a escucharlos en el coche, los repetÃa mientras hacÃa cosas por casa o iba por la calle, como si fuera rezando… y reconduje la situación.
Mis crisis personales durante la preparación y el papel de Eduardo
Por supuesto, esa crisis no fue la única en este proceso en el que me sentÃa tan sola. No porque mi familia no me apoyase (sin mi marido encargándose de los niños las tardes de los viernes y las mañanas del fin de semana no habrÃa podido conseguirlo), sino porque nadie sabÃa realmente lo que pasaba por mi cabeza, la culpa por estar ausente, las dudas sobre si estaba haciendo lo correcto, el miedo de fallarles a todos con un mal resultado, la presión de que cada vez más gente sabÃa en qué andaba metida y se acabarÃan enterando de si me salÃa mal… En todas estas crisis, Eduardo me tranquilizó y me dio mi espacio a partes iguales. Bien por correo, por teléfono o por audio de WhatsApp, cada vez que hablaba con él salÃa reconfortada y convencida de que sÃ, de que esta locura tenÃa sentido. Y además, siempre me hacÃa reÃr con su sentido del humor.
¡El dÃa D saqué un 10 y un 9,85 en los temas!
Y asÃ, llegué al dÃa D con treinta temas estudiados, muy pocos (poquÃsimos) comentarios hechos y la sensación de que no habÃa aprovechado todo lo que Eduardo habÃa puesto a mi disposición. Me presenté a las dos vÃas, no perdÃa nada. En el teórico del examen ordinario me salieron dos de las cuatro bolas. Escogà el tema 49, y el resultado fue buenÃsimo: un 9,85. En el examen de estabilización, de cinco bolas, me sabÃa cuatro… ¡Me sentÃa en una nube! Escogà el tema 43, y el resultado fue inmejorable: un 10.
Cómo sobrevivà al examen práctico
Por la tarde, en el examen práctico, nos encontramos con un examen irrealizable en dos horas: un poema para comentario literario, un texto de opinión para comentario lingüÃstico, un análisis sintáctico y una situación de aula. Por suerte o por desgracia, esa sensación de enfrentarme a un examen imposible me era muy conocida de mi época universitaria: no habÃa tiempo para agobiarse, tenÃa que sobrevivir. Sintiendo no poder seguir los consejos de Eduardo y sus porcentajes de tiempo dedicados a la lectura, me dije a mà misma “lo que yo lea no lo van a corregir, solo lo que quede en el papelâ€, asà que comencé a escribir casi sin leer, comentando en caliente según leÃa. Fue un examen totalmente imposible de hacer bien en el tiempo que dieron, pero conseguà acabarlo y nuevamente el resultado fue buenÃsimo: un 8. Las defensas orales también me fueron muy bien: 9,872 en la ordinaria y un 7,98 en la de estabilización.
Resultado final: Número 1 del tribunal y número 3 de mi comunidad
Resultado final: en el proceso ordinario, he sido la primera de mi tribunal y tercera de mi comunidad, y en el de estabilización, la tercera de mi tribunal y sexta de mi comunidad. TodavÃa no han salido las puntuaciones de la fase de concurso (al no tener experiencia docente bajaré puestos), pero la plaza está asegurada porque hemos aprobado menos personas que número de plazas en la vÃa ordinaria.
¡En septiembre estaré dando clase de Lengua Castellana y Literatura!
Aún me cuesta creerlo: en septiembre estaré dando clase. El sacrificio ha tenido su recompensa. Y todo esto habrÃa sido imposible sin el apoyo y el entusiasmo de Eduardo. Asà que animo a todos los que estéis en el camino a no ceder ante los temores y a seguir estudiando. ¡Un abrazo!
Eva Sacristán (Castilla y León, 2024): Asà obtuve mi plaza en las oposiciones de Lengua
Eva ha aprobado este año brillantemente la primera prueba de las oposiciones de Lengua tanto en Castilla y León como en Navarra. Pero tuvo que optar por Castilla y León y obtuvo la plaza. Antes lo habÃa intentado en tres ocasiones, con alguna experiencia traumática. Esta es su travesÃa completa.
Estoy seguro de que todo aquel que conoce a Eva Sacristán, se da cuenta pronto de que es una buenÃsima persona. Incluso dirÃa que todos podemos ser muy buenas personas, pero es difÃcil superar a Eva. Por sus obras los conoceréis y asÃ, quien lea su testimonio, lo comprobará.
Yo no soy tan buena persona como ella, pero la admiro y me identifico mucho con su historia. Ella cuida a su hermana; yo cuido de mi padre. Ella perdió la plaza en las oposiciones de Lengua de 2023 por los puntos de cursillos; a mà me pasó lo mismo en 1996. Ella asumió aquel varapalo con estoicismo y mostró su tenacidad y su entereza a prueba de bombas. Yo hice lo propio. A buen seguro que su fe, igual que a mÃ, le sirvió y le sirve para enfrentar los problemas que la vida nos interpone.
¡Enhorabuena a Eva y a sus alumnos!
Además de ser preparador de Lengua, yo he impartido clase desde 1990 y Eva compró mi libro de disciplina escolar, Cómo sobrevivir a la ESO y ser feliz. AsÃ, Eva conoce mis métodos de disciplina escolar y dice que le han ayudado a manejar mejor la relación con sus alumnos. Por todas estas razones, además de sus conocimientos bien demostrados al aprobar brillantemente dos oposiciones de Lengua en esta convocatoria, estoy convencido de que sus alumnos de Castilla y León van a tener en ella un referente humano y docente que deberán amar y respetar. ¡Enhorabuena a Eva y a todos los alumnos que disfrutarán de sus conocimientos, valores, fortaleza y bondad en las próximas décadas!
Me llamo Eva y esta es mi historia
Me llamo Eva y soy una chica muy curiosa y creativa. No paro quieta. Leà El guardián entre el centeno con doce años y desde entonces no he dejado de devorar libros. Me gusta leer pero también escribir, dibujar, bailar, tocar la guitarra, ir al cine, sacar fotos… No os voy a contar mi autobiografÃa “con pelos y señalesâ€, como Holden Caulfield, pero sà me gustarÃa que conocierais mi historia.
Tuve la suerte de estudiar FilologÃa Hispánica y Comunicación Audiovisual
Tuve la suerte de estudiar FilologÃa Hispánica y Comunicación Audiovisual. Después hice un máster propio en una escuela de cine. En el año 2019 comencé el Máster de Profesorado, que terminé en junio de 2020, sin que pudiera apuntarme a la convocatoria de las oposiciones de Navarra de ese año, que fue en febrero (esto es un dato a tener en cuenta, ya que después ni siquiera podrÃa completar las de 2024).
Mi primera experiencia en la enseñanza: colegio concertado y problemas de disciplina
Unas cosas y otras me llevaron a trabajar durante un curso en un colegio concertado. Desde aquel año he trabajado tres como profesora, tanto en institutos como en FP, y desde entonces no me he encontrado con tantos problemas de disciplina como en aquel centro. HabÃa dÃas que volvÃa de trabajar llorando y sintiendo que lo último para lo que valÃa era para ser profesora. Estaba claro que no era mi sitio.
Mi primer contacto con Eduardo, mi preparador de Lengua
De hecho, a los pocos meses de empezar me planteé el tema de la oposición. En el fondo de mà estaba segura de que la lengua y la literatura me apasionaban y que, de una manera u otra, estaba llamada a ser profesora y querÃa hacerlo bien. Me habÃan hablado de Eduardo, asà que lo llamé y en diciembre empecé a estudiar el tema 47.
Mi primera oposición: La Rioja 2021
Tras seis meses estudiando, me presenté por primera vez en La Rioja. Recuerdo que me salió tema, el 42 (la épica medieval), y un poema de Góngora que no supe comentar bien. Además, en La Rioja el tema todavÃa se lee en voz alta delante del tribunal y no tuve este factor lo suficientemente en cuenta: redacté el examen por epÃgrafes y creo que eso hizo la lectura mucho menos fluida de lo que podrÃa haber sido. Si no me equivoco, creo que saqué un 4.9 en total.
Mi segundo intento en las oposiciones de Lengua: Madrid y AndalucÃa 2024
En 2022 no me presenté en ningún sitio. Volvà a intentarlo en 2023, esta vez en dos comunidades: en Madrid y en AndalucÃa. ¡Vaya loca!, pensaréis. ¿Qué hace una navarrica yéndose a la otra punta de la PenÃnsula? Eso mismo me preguntaba yo, pero es que en el sur habÃa 400 plazas.
La experiencia en las oposiciones de Lengua en Madrid
En Madrid no me salió tema (improvisé uno sobre el sintagma verbal) y no debà hacer mi mejor comentario, asà que no llegué a la fase de defensa.
La dramática y educativa experiencia en las oposiciones de Lengua en AndalucÃa
Y lo de AndalucÃa me da un poco de vergüenza contarlo, pero allá va. El caso es que una de esas 400 plazas era mÃa, porque saqué la nota suficiente. Recuerdo que hice el tema 7 (sobre historia de la lengua), en el que saqué un 7, y comenté dos de los cuatro textos a elegir (Tiempo de silencio y Entre visillos). Pasé a la fase de defensa de la programación, y la primera parte no fue del todo mal, pero la segunda estuvo lejos de ser buena. El caso es que saqué un 5 en esta parte. En total obtuve un 6,2 de media. Tengo puntos de idiomas, cursos, etcétera, por lo que con los méritos me daba para sacar una de las últimas plazas.
¿Qué paso entonces? ¿Por qué no estoy trabajando en AndalucÃa? Resulta que los méritos en esta Comunidad se introducen durante el mes de junio, a diferencia de otras comunidades, que siguen sus propios procesos. No me digáis qué pasó por mi cabeza, pero me confié y pensé haber hecho ya ese trámite. Y aunque no justifique nada, debo decir que en pleno junio estaba pendiente de otras cosas, como repasar para el examen, coger un tren, reservar un hostal…
Ojo con la atención a los puntos
Total, que los méritos no me sumaron ningún punto (una vez terminado el plazo no hay manera de hacer nada) y no saqué la plaza. La verdad es que he acabado hasta el gorro de tantas normativas diferentes, de los BONs, BORs y BOJAs, de estar pendiente de varios portales web de Educación a la vez, de tantas llamadas a las administraciones educativas (si me estás leyendo y eres administrativo, te saludo; probablemente hayamos hablado por teléfono…).
Lo vivà como una valiosa experiencia
Curiosamente, lo vivà con mucha paz interior y no me arrepentà de nada. Fueron experiencias valiosas que me llevé y que sin duda me permitieron hacer los exámenes de este año mucho más tranquila y preparada.
2024: Me inscribo en tres comunidades
Mi idea de cara a 2024 era inscribirme en Navarra, Castilla y León y AndalucÃa, y asà lo hice. De nuevo, me iba a encontrar con dificultades. Para empezar, las fechas de AndalucÃa coincidieron con las de Navarra, por lo que descarté ir hasta allÃ. En Navarra y en Castilla y León los exámenes no me coincidÃan, asà que decidà presentarme en ambos sitios. Cuando opositas, como podéis ver, no solo te preparas para ser profesor, sino que también desarrollas capacidades estratégicas napoleónicas.
Mis resultados en Navarra y Castilla León: el esfuerzo tarde o temprano, se ve recompensado
El caso es que salà del examen de Navarra con buenas sensaciones y en Castilla saqué buenas notas en la primera fase. En Navarra me decanté por La Celestina y en Castilla redacté el tema 59, sobre Benito Pérez Galdós, de quien he leÃdo sus obras estos últimos años, disfrutándolas mucho; y el comentario fue un poema de Borges sobre el Golem. En Castilla el tribunal no lee los exámenes. Te citan para que lo hagas tú en voz alta. En esta ocasión redacté ambas cosas para ser leÃdas asÃ, siguiendo consejos de Eduardo.. Saqué un 9 en el tema y un 8 en el comentario. Conclusión: el esfuerzo, tarde o temprano, se ve recompensado.
La exposición oral o encerrona, el mismo dÃa en las dos comunidades
Al poco supe que estaba convocada para la defensa en Pamplona el dÃa 15 a las 8:30. Calculé que en Castilla me llamarÃan un par de dÃas más tarde, pero no acerté. ¡Imaginaos mi cara de incredulidad cuando vi que estaba citada en Castilla también el dÃa 15 a las 8:30! No soy precisamente conformista, asà que a la mañana siguiente acudà a la presidenta de mi tribunal y le comenté mi situación. Acabé hablando con el tribunal coordinador, que me dijo que, a no ser que me pusiera el dÃa 15 de parto, no tenÃa nada que hacer. Simplemente le dije, sin saber si reÃr o llorar, que no me daba tiempo a ponerme de parto antes de ese dÃa.
Opté por Castilla y León y obtuve plaza
Finalmente, como en Castilla habÃa muchas más plazas que en Navarra y de esta última comunidad ni siquiera sabÃa mi nota, decidà hacer la defensa allÃ. Fui la última de mi tribunal y por eso al poco de terminar sabÃa lo que habÃa sacado: tenÃa un 9. Con mis notas tenÃa plaza.
Lo más duro es el cansancio
Sin duda, lo más duro de todo este camino ha sido el cansancio. Se va acumulando y uno corre el riesgo de plantarse y abandonar. En mi caso, no he dejado de trabajar en ningún momento. Es muy fácil que el cansancio lleve a una persona a dejar de ser persistente. En mi caso, he trabajado de tardes, por lo que estudiaba por las mañanas.
Compatibilizar con la oposición de Lengua mis obligaciones familiares y mi trabajo
No tengo hijos, pero sà una hermana con una discapacidad de casi el cien por cien. Eso quiere decir que durante meses he madrugado mucho para asear a mi hermana y luego poder estar a las ocho de la mañana en la biblioteca estudiando o preparando la programación y las unidades (a dÃa de hoy hay quien piensa que me gusta madrugar; ¡creo que es el momento de desmentirlo!). Quiere decir también que muchas veces me ponÃa a estudiar a las once de la noche porque no habÃa podido estudiar por la mañana. En fin: siempre hay maneras de organizarse e ir sacando las cosas.
La dificultad con los repasos
Una cosa que también me ha costado muchÃsimo han sido los repasos. Soy muy inquieta y curiosa y todo lo que no sea nuevo o estimulante tiende a aburrirme. Me encanta estudiar y descubrir cosas nuevas y no puedo evitar aborrecerlos. Sin embargo, estos son esenciales para llevar al dÃa el temario. No tardé en darme cuenta de que si estudiaba perfectamente un tema pero no lo repasaba hasta mucho después, podÃa darlo por perdido. De hecho, decidà dejar de estudiar temas nuevos durante unos meses para poder dedicar tiempo a rehacer mi programación según la LOMLOE, pero en ningún momento dejé de repasar los que me sabÃa. Es lo mejor que podÃa haber hecho.
Lo mejor es lo mucho que he disfrutado y dado
De todo lo que me llevo me quedo con lo mucho que he disfrutado y dado. Ha sido duro, pero he aprendido que las oposiciones son como la vida misma: estamos en este mundo para disfrutar, pero más incluso para dar y para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos y ayudar a los demás a hacer lo mismo. En gran parte me he preparado para poder dar lo mejor de mà a mis alumnos. Lo expresa muy bien Pablo Neruda en “Perdóname por ir asà buscándoteâ€: “Es que quiero sacar / de ti tu mejor túâ€.
Sola no hubiera podido estar donde estoy
Y tengo la certeza de que sola no hubiera podido estar donde estoy. Para empezar, mi profesora de lengua, Charo Porto Llovo, me transmitió a mis quince años su pasión por la vida y la palabra (y lo hacÃa a través de la morfosintaxis, claro). Por otro lado, no puedo olvidarme de Santiago Arellano Hernández, que fue quien me enseñó a vivir a través de la literatura. Fue catedrático de instituto y una persona ejemplar en todos los sentidos. Recuerdo con cariño cómo nos acogÃa en su casa los martes por la tarde, una vez ya jubilado, y nos hablaba del Quijote y de la Celestina con su habitual sabidurÃa y sentido del humor. Yo tenÃa por entonces dieciséis o diecisiete años. De la época universitaria me llevo unos profesores increÃbles y un bagaje que agradezco mucho.
MI agradecimiento a Eduardo y Opolengua
Y después llegaron Eduardo y su tripulación. Gracias a ellos he aprendido a hacer comentarios de texto. Ha sido Eduardo quien ha hecho llevaderos y asequibles los repasos. Gracias a su temario he podido partir de una buena base y sus vÃdeos me han permitido construir una buena programación. Y gracias a su experiencia he podido dar un nuevo enfoque a la disciplina en el aula. Si alguien no acaba de decidirse, le dirÃa que no dudara en dejarse guiar por él y su equipo, pues no va a poder estar en mejores manos.
Beatriz Medrano (PaÃs Vasco): “Un sueño hecho realidadâ€
Ser profesora de Lengua Castellana y Literatura: una vocación
Mi nombre es Beatriz. Soy licenciada en FilologÃa Inglesa y diplomada en Magisterio. Mi vocación por la enseñanza siempre la he tenido muy clara y durante el Bachillerato mi asignatura favorita fue la Literatura Española.
Tras veinte años trabajando como profesora de Inglés en un colegio concertado, me ofrecieron dar clase de Lengua además de Inglés y empecé a dar clases en 3º y 4º de ESO. Allà me di cuenta de que se podÃan hacer situaciones de aprendizaje muy bonitas, por ejemplo, de poesÃa. Vi que disfrutaba, sin duda, en mis clases de Lengua Castellana y Literatura.
El colegio donde llevaba tantos años trabajando y con un puesto fijo, debido a la baja natalidad, empezó a sufrir crisis de matriculación y viendo que mi cómoda estabilidad laboral corrÃa peligro, decidà que una posible salida estaba en las oposiciones de Lengua Castellana y Literatura.
TenÃa claro que una oposición es un proceso largo y que exige una gran dedicación. Yo no tenÃa tiempo, apenas un año y sabÃa que sin una guÃa serÃa misión imposible.
Mi satisfacción con Eduardo y con Opolengua
En el verano del curso 22-23 habÃa rumores de convocatoria de oposiciones en el PaÃs Vasco y empecé a buscar un preparador de Lengua. Visité academias, pero no me llegaron a convencer. En mi búsqueda tuve la suerte de leer www.opolengua.com, la página de Eduardo y le escribà para informarme de su trabajo como preparador de Lengua. Lo más sorprendente es que en pleno agosto, Eduardo me respondÃa casi semanalmente a todas mis dudas, que eran muchas, ya que al no ser de Hispánicas, me parecÃa un gran reto. Sin olvidar la falta de tiempo derivada de mis obligaciones familiares (dos niños) más un trabajo a jornada completa.
Eduardo me demostró interés por su trabajo y seriedad , ya que en pleno verano me animó y me explicó su manera de ayudar y trabajar con los opositores. Todo lo que me prometÃa de sus cursos se ha cumplido. Me matriculé en octubre del 22 en el Curso Total y en octubre del 23 me presenté a la oposición con la seguridad de que mi preparación era buena .Sin duda mucho mejor que si no hubiera seguido el curso de OPOLENGUA.
Lo más duro para mà ha sido la falta de tiempo para preparar las oposiciones
Lo más duro para mà ha sido la falta de tiempo para preparar unos exámenes en los que yo creÃa que podÃa defenderme, pero no en tan pocos meses. Sin embargo, tanto los apuntes facilitados por Eduardo y personalizados por mà (como él me recomendaba en los exámenes de ensayo) y la gran ayuda prestada al corregirme de forma personalizada los comentarios de texto, me han llevado sin duda a alcanzar la plaza.
La preparación me ha servido para ser mejor profesora
En este año de preparación he aprendido mucho, incluso si no hubiera logrado la plaza, tras este año estoy segura de que la calidad de mis clases ha mejorado. Y eso es algo que te da confianza en tu dÃa a dÃa.
La profesionalidad de Eduardo ha estado a la altura de mis necesidades en todo momento
Opolengua me ha guiado y me ha animado hasta el final. Creo que es un proceso donde te asaltan miles de dudas a las que Eduardo me ha respondido siempre. El hecho de ser una formación on line, me generaba desconfianza y, sin embargo, he comprobado que la profesionalidad de Eduardo ha estado a la altura de mis necesidades en todo momento. Por ello, aprovecho este testimonio para darle las gracias de corazón, una vez más.
La recompensa final es un sueño hecho realidad
Animo a toda persona que esté pensando enfrentarse a una oposición a confÃar en OPOLENGUA. Para mÃ, lo más importante es tener clara nuestra vocación de profesores, porque cuando algo te gusta de verdad se puede llegar a disfrutar, incluso bajo la presión de una preparación a la que yo he denominado express. Una misma se va autoanimando viendo como poco a poco se va mejorando en la técnica de los comentarios de texto. La recompensa final es muy grande, es un sueño hecho realidad.
Maialen Lázaro DomÃnguez (PaÃs Vasco, 2024): «De suspender por equivocarme en el número de tema a sacar la plaza»

Siempre quise ser profesora de Lengua Castellana y Literatura
Siempre quise ser profesora de Lengua (desde bien joven), y toda la vida llevo trabajando en ello. En 2015 tuve mi primer contacto con el mundo de las oposiciones: vivÃa en Extremadura y allà estuve en una academia durante cinco meses. No fue mucho y, aunque aprobé el tema, en el práctico no me fue nada bien. Me vino bien la experiencia, eso sÃ, para conocer a qué me tenÃa que enfrentar; pero cometà un error grave también: en los años en los que no hubo convocatoria de oposición abandoné el estudio por completo. Esto hacÃa que cada vez que trataba de retomar el estudio tuviese la sensación de empezar de cero. Los temas estudiados los tenÃa olvidados por completo y esto hacÃa que mis ganas de luchar disminuyesen cada dÃa.
Mi primera sustitución en mi tierra
En 2017 me llamaron para hacer una sustitución en el PaÃs Vasco, de donde soy originariamente. ¡La alegrÃa fue total! Para poder presentarme en Euskadi a las oposiciones, debÃa aprobar el examen de euskera del C1. Asà que, entre trabajar a jornada completa y tener que preparar dicho examen, seguà sin estudiar para las oposiciones durante varios años. Me alegré al obtener el nivel requerido -¡una cosa menos!- y empecé a retomar poco a poco el estudio; pero se me hizo complicado prepararme sin tener a nadie a quien poder consultar mis dudas, sin tener a alguien que me guiara. Fui al examen en 2021 y, obviamente, no supe contestar casi nada del ejercicio práctico.
Cómo contacté con Eduardo: mi preparador de Lengua
Necesitaba ayuda: pregunté por redes sociales y asà conocà a Eduardo. Otras personas se habÃan preparado con él y estaban a gusto con su método, asà que me decidà a probar. Recibà el material en pocos dÃas y me vi los vÃdeos para entender el sistema de estudio y me puse al lÃo. En cuanto surgÃan dudas, Eduardo me explicaba aquellos puntos que no conseguÃa comprender bien para que luego memorizar fuese más sencillo. También me calmaba cuando era preciso y me animaba a seguir creyendo en mi estudio y en mà misma cuando a la mente solo le da por enviarte mensajes negativos, cuando crees que tardas mucho en estudiar, cuando crees que estás perdiendo el tiempo, que no lo conseguirás… Para los ejercicios prácticos, me ha venido muy bien asistir a sus clases online de comentarios de texto (Curso Comentario Vivo). Estas sesiones me ayudaron primero a tener un esquema claro que seguir el dÃa del examen en el análisis; las explicaciones de Eduardo y las ideas que exponÃan mis compañeras también eran muy útiles y me servÃan de inspiración.
Se convocan las oposiciones en 2023 y decido ir por las dos vÃas
Llegó el dÃa. En Euskadi se convocaron oposiciones tanto por reposición como por estabilización. Decidà presentarme a las dos, aunque mi primera opción siempre fue la vÃa de la reposición, pues esta tenÃa más plazas convocadas. Llevaba muy poquitos temas, pero confiaba en mà y logré apartar de mi cabeza la idea que siempre me ha venido persiguiendo, la del todo o nada: si salÃa un tema que llevara preparado, genial; si no era asÃ, no tirarÃa la toalla, intentarÃa defenderlo de la mejor manera posible. SabÃa que tenÃa que tener mucha suerte… ¡lo que se me olvidó fue pedir que esa suerte fuera buena!
La oposición se realizaba en la enorme sala BEC
El primer examen que hicimos fue el tema para la vÃa de la reposición. En el PaÃs Vasco el examen se realiza en una sala enorme, Bilbao Exhibition Center, donde se hacen conciertos y exposiciones, todos a la vez, todas las asignaturas… Esto de por sà ya me parece negativo: ver a miles de personas nerviosas en la misma sala no ayuda a nadie. A esto hay que añadirle otro factor negativo: el número de los temas se dice por megafonÃa y no se escribe en ningún sitio. ¿Qué podÃa salir mal? Pues todo. Entre los nervios, el hecho de que todos los aspirantes no tenemos el mismo número de temas, que primero dicen estos números en euskera y luego en castellano…
El error al anotar las bolas
La primera bola fue la 74. Me descuadró por completo. ¿Cómo la 74 si solo hay 72 temas? Era para los docentes que se presentaban, por ejemplo, por la especialidad de Euskara. Deben seguir saliendo bolas hasta completar las vuestras. Yo fui apuntando los números que iban saliendo en la lista que nos dieron. Número 30. Lo apunté. ¿Salió ese número? SÃ; pero ya no era válido para mi especialidad. Ya habÃan salido cuatro números anteriores que completaban los cuatro temas que yo podÃa desarrollar. Me equivoqué.
Salà del examen y me encontré con una compañera que, al decirle que habÃa hecho el tema 30, me dejó caer que esa bola no habÃa salido. No le di importancia, creà que quizá ella, al haber elegido otro tema, ni se acordarÃa del resto. A los dos dÃas me di cuenta de mi error: la bola habÃa salido, pero no era válida para mÃ, era para otras especialidades. Fue muy doloroso cuando me enteré, pues el práctico me habÃa salido bien -saqué un 6,5-, y si hubiese hecho medianamente bien el tema podrÃa haber continuado yendo a la defensa.
No voy a buscar culpables: al fin y al cabo, creo que la responsable era yo y la que he sufrido las consecuencias de todo sigo siendo yo; pero esta historia espero que os pueda servir a los que os presentéis en el futuro en Euskadi: aseguraos siempre de qué números son los válidos. Parece de perogrullo y que es imposible que os pueda pasar algo asÃ. Pero pasa… Aquà tenéis el ejemplo.
Sin desanimarme… ¡a por la plaza de estabilización!
Con el tema del examen de estabilización tuve mucha más suerte. Salió, entre otras, la bola 47. SabÃa que ese tema lo llevaba muy bien preparado, y en el resultado está la confirmación: ¡Me pusieron un 10 en el examen! No me lo podÃa creer. Me dolió pensar que era por la vÃa de estabilización porque solo habÃa 19 plazas y lo veÃa imposible. Hice la defensa de la unidad y aprobé también esa parte. Los demás aspirantes tenÃan notas muy buenas y, realmente, no me esperaba poder conseguir la plaza; pero no dejé de soñar, de mantener la ilusión viva. HabÃa que esperar aún a la fase del concurso.
¡Y una plaza fue para mÃ!
Cuando empezaron a salir las notas y comparé con el resto de aspirantes, vi que era posible. Y cuando salieron las listas definitivas ahà estaba mi nombre: ¡una plaza es mÃa! Me costó dÃas asimilar que eso era asÃ. No me lo esperaba. No podÃa reÃr, ni llorar, ni gritar de alegrÃa. Me quedé en shock. Estoy muy emocionada y agradecida a todas las personas que me han acompañado en mi camino, que han aguantado mis dÃas buenos y no tan buenos, mis nervios, mis negativas a algunos planes. Era por un buen motivo.
Confiad y, como dice Eduardo, a por ello con fe.Â
MÃriam Aránega Rivas (Castilla y León, 2024): “Hacer el Curso Unidad 2024 de Opolengua es lo mejor que he hecho en mi vidaâ€
Miriam se apuntó a nuestro Curso Unidad 2024 para preparar las oposiciones de Lengua en enero de 2024. Desde el principio me manifestó que su necesidad tenÃa que ver con la unidad didáctica o situación de aprendizaje y traté su caso, como siempre, de forma individualizada. HabÃa cometido errores en las anteriores ocasiones en que se presentó a las oposiciones y querÃa garantizarse una buena unidad en las siguientes. Durante todo este periodo hemos trabajado muy bien juntos y en la larga lista de correos intercambiados para corregir completamente la unidad me ha demostrado que es una persona muy seria, meticulosa y creativa. ¡Enhorabuena para ella y para los alumnos de Castilla y León, que ganan con ella un enorme capital humano!
Mi nombre es MÃriam Aránega Rivas. Decidà opositar hace cinco años para prepararme las oposiciones de Secundaria por la especialidad de Lengua Castellana y Literatura en la comunidad de AndalucÃa.
Mis oposiciones de Lengua de 2019
Ese año (2019) estuve en una academia de oposiciones y bueno, el resultado fue que sólo aprobé la primera prueba; de hecho, mi problema era que la programación habÃa que perfilarla muchÃsimo (lógicamente) y, además, en la exposición oral no lo hice nada bien puesto que la preparé en tres dÃas y eso fue catastrófico. Aun asÃ, la primera parte la aprobé sacando un 8,4 en el tema (tema 30 “El texto argumentativoâ€) y un 4,7 en el práctico (no está nada mal para ser la primera vez).
Mis oposiciones de Lengua de 2023
Volvà a presentarme en 2023 en AndalucÃa, y me preparé con una persona que me ayudó a estructurar bien los comentarios y a hacer la programación; me iba supervisando todo el material a lo largo del curso. En el examen me ocurrió lo siguiente: no me salió bola, aunque llevaba 28temas bien estudiados; sin embargo, opté por desarrollar el tema 6 “El proceso de comunicación. La situación comunicativaâ€, adaptándolo a otro tema que llevaba bien controlado, el 23. El resultado fue que saqué un 6,4 en el tema y en el práctico un 6 (salió comentario filológico y otro de niveles lingüÃsticos si mal no recuerdo); por tanto, me volvà a escapar en la primera parte con un 6,1.
Ahora bien, la parte que me ha preocupado siempre en mayor medida es la defensa y por ello no dejé de prepararme la exposición oral desde que comenzó el mes de junio, que, la verdad, pensaba que llevaba bien preparada. La ensayé unas 30 veces, y por ello, el dÃa del llamamiento para la exposición oral me fue bien (o eso creÃa yo), puesto que salà súper contenta; hice una exposición fluida, tanto de la programación como de la unidad, y dejé además una pizarra preciosa en la unidad (los miembros del tribunal le hicieron una foto a la pizarra, cosa que en principio pensé que era algo positivo). En conclusión, me pusieron un 4,8, y yo me quedé un poco patidifusa porque no me podÃa explicar por qué me suspendieron. No es que yo me mereciera un 7 ni un 8, pero a un 5 estaba segurÃsima de que llegarÃa.
Decido presentarme a las oposiciones de Lengua en Castilla y León y AndalucÃa
No obstante, nunca he tirado la toalla y este año decidÃ, ya que resido en Castilla y León, presentarme en esta comunidad. Igualmente me inscribà en AndalucÃa, por si se hubiera dado el caso de no coincidir ambos procesos. Entre unas cosas y otras, me he puesto seriamente a estudiar en enero y empecé con el temario, ya que los supuestos prácticos los dejé para los meses posteriores.
Hacer el Curso Unidad 2024 de Opolengua es lo mejor que he hecho en mi vida
Total, llega mi gran problema y lo que más temÃa: la defensa. Por todo ello, un dÃa buscando en internet, me topé con la web www.opolengua.com, y decidà inmediatamente mandarles un correo. Me contestaron y asesoraron rápidamente. Al final me apunté en enero al curso de elaboración de unidades didácticas, y, sinceramente, es lo mejor que he hecho en mi vida. La metodologÃa es perfecta y se ha adecuado a mis necesidades, debido a la libertad que posee uno para ver los vÃdeos cuantas veces quiera.
La aportación de Eduardo como preparador de Lengua
Además, Eduardo, como preparador de Lengua, siempre estaba ahà para resolver mis dudas (he de reconocer que he sido un tanto pesada muchas veces y él me ha resuelto y corregido toda la unidad junto con los materiales con mucha precisión). Es por ello que yo pude diseñar una unidad preciosa para las oposiciones de AndalucÃa, y, por supuesto, Eduardo me ha iluminado el camino y me ha hecho ver con mucha más claridad cómo diseñar y exponer la unidad de cara a la defensa, ya que es la parte que me tenÃa más preocupada.
El mes de mayo lo dediqué enteramente a la programación (ha sido el peor mes de mi vida, os lo aseguro), cosa que no os recomiendo, ya que, para mi parecer, tiene que estar hecha para abril-mayo a lo sumo, y no empezarla en mayo, como hice yo, evidentemente.
Me presento finalmente en Castilla y León y paso la primera prueba
Finalmente, me he presentado en a las oposiciones de Lengua en Castilla y León. Me miré los comentarios que tenÃa hechos del año anterior a lo largo de dos dÃas (no me dio tiempo a más), y la verdad, pude tirar bien de las rentas del curso previo puesto que he sacado un 5,4 en el práctico (fue un comentario dificilÃsimo de Borges, El Golem, que valÃa 3,5 puntos; los otros 0,5 se han asignado al análisis sintáctico de una estrofa del poema citado).
Con respecto al tema, pues bueno, este año llevaba unos 20 preparados, los dos últimos más flojos, pero estudiados justamente para defenderlos con un aprobado. Este año han caÃdo las bolas 2, 24, 59 y 72, y ¡fÃjate mi suerte! Me salieron dos bolas, la 2 y la 24, temas que llevaba muy bien estudiados. De hecho, llevaba todos estos años rezando para que me cayera el tema 2, tema muy importante y que creo que mucha gente no estudia, pero que me ha dado un resultado de un 9.18 de nota en estas oposiciones. Siempre me ha tirado mucho más la lingüÃstica y además me han puntuado bien cuando he hecho temas de esta rama. Con un 7,68 he pasado la primera prueba de la oposición.
Llega el decisivo: la exposición oral de programación y unidad didáctica
Ahora bien, llega el momento decisivo: la defensa de una hora. Me la he preparado bien como el año pasado, ensayándola unas 20 veces. Las unidades me las miré en tres dÃas, ya que me llamaron al segundo dÃa de los llamamientos. Sinceramente, no salà muy contenta el dÃa de la defensa, porque no me salió ni por asomo como en los ensayos que habÃa hecho con mis familiares, delante del espejo, grabándome en vÃdeo… Me temblaba la voz al empezar la defensa y no lo pude controlar hasta que pasaron unos diez minutos o más (¡qué horror!). No obstante, mi nota salió este lunes y para mi sorpresa me encuentro con un 8,6 en la segunda parte. Por tanto, no lo habrÃa hecho tan mal. Los nervios son incontrolables y le ocurre a casi todo el mundo (lo que se juega uno no es poco). De nota final de oposición he obtenido un 8,1.
Nunca hay que tirar la toalla
Con respecto a la defensa, Eduardo ha sido clave porque me ha ayudado a ver cómo se hace y me ha dado mucha más seguridad. Te ayuda a ensayarla y te da todas las directrices para que sólo tengas que dejarte llevar y ponerte al lÃo con ello. De no haber aprobado este año, no hubiera dudado ni un segundo en volver con Opolengua. Aunque todavÃa está por verse, porque aún no sé si he obtenido plaza. Sin embargo, este año aquà hemos aprobado 123 y hay mÃnimo 133 plazas ya seguras. Por tanto, estoy a la espera, y muy ilusionada. No me lo puedo creer y me siento flotando en una nube por haber aprobado una oposición. Si entro, haré la fase de prácticas, ya que no dispongo de puntos de interinidad. Con esfuerzo y sacrificio todo se consigue, y por eso NUNCA hay que tirar la toalla; NUNCA. Gracias, Opolengua.
Rubén Castaño (AndalucÃa) Un gran papá obtiene su plaza de Lengua
La travesÃa de Rubén Castaño hasta obtener su plaza ha sido una de las más esforzadas y valientes que he visto como preparador de Lengua. Ha sido para mà un privilegio vivirla cerca de él y comprobar su enorme valÃa humana. Como podrá comprobar quien lea las lÃneas que van debajo, la singladura de Rubén se ha caracterizado por la tenacidad, la inteligencia, la responsabilidad, la originalidad y sobre todo, el profundo amor a sus hijos y a su familia que ha hecho que en los peores momentos no tirase la toalla y persistiese hasta alcanzar la plaza.
Se trata de valores fundamentales en un ser humano que, a buen seguro, además de sus conocimientos de literatura, van a hacer de Rubén un referente para sus alumnos de Lengua Castellana y Literatura en la comunidad andaluza. ¡Enhorabuena para él y para todos los alumnos que disfrutarán de sus enseñanzas en los próximos años!
Un testimonio dedicado a las mamás y a los papás
Este testimonio no va dirigido a todo el mundo pero todo el mundo es libre de leerlo. Quiero dedicarte este testimonio a ti, mamá que debes dejar a tus corazones en casa y pegarte 200 km al dÃa para ir a trabajar y volver cansada pero sin posibilidades de descansar. También te lo dedico a ti, papá que siempre te sientes culpable porque sientes que te estas perdiendo los mejores años. Hay esperanza, siempre hay esperanza.
Solo podÃa ver a mi hijo los fines de semana
Cuando suspendà las oposiciones de Lengua en 2023 ( mis terceras oposiciones suspensas en la primera prueba) con un siempre irritante “cuatro con noventa y…â€, sentà que ya no podÃa soportarlo más. Un hijo al que solo habÃa visto los fines de semana porque tenÃa que trabajar a 300 km de casa y otro en camino que sufrirÃa, posiblemente, la misma ausencia. Me sentÃa morir. Todo esa situación me hacÃa sentir el peor padre del mundo.
Necesitaba un capitán y contacté con mi preparador de Lengua
Fue en ese momento de extrema desesperación cuando me di cuenta de que necesitaba un capitán, un guÃa, un Virgilio que me guiara por el infierno que representan las oposiciones cuando llevas a tu familia a la espalda. Fue entonces cuando contacté con Eduardo, él me dio un método, mi familia me dio una razón para seguir luchando.
Por favor, papá, duerme conmigo
Las oposiciones son, para la mayorÃa de nosotros, los interinos con hijos, una carrera de fondo en la que competimos con otros corredores pero con 20 kg más encima, porque no hay repaso que valga a la una de la madrugada cuando tu hijo, al que nos has visto en toda la semana, te dice: <
Método de estudio de Opolengua: de mi mente salÃa un torrente de palabras
Como decÃa, gracias al método Opolengua encontré un vehÃculo para canalizar mi punto fuerte, la memorÃstica. Al principio fue difÃcil memorizar ese enorme volumen de palabras, más si cabe cuando solo dispones de momentos dispersos a lo largo del dÃa para estudiar (generalmente cuando los niños se habÃan dormido o se los habÃa dejado a mi mujer o a familiares). Sin embargo, tras el primer examen descubrà el potencial del método de Eduardo, literalmente de mi mente salÃa un torrente de palabras que mi mano era incapaz de fijar por escrito. Fue entonces cuando comprendà que a pesar de todas las dificultades inherentes a las responsabilidades familiares, laborales y personales podÃa hacer un buen ejercicio de oposiciones.
El nacimiento del segundo hijo: las oposiciones se pusieron aún más cuesta arriba
Tras el nacimiento de mi segundo hijo, las oposiciones de 2024 se pusieron aún más cuesta arriba. A pesar de disfrutar de mi baja por paternidad, debÃa estudiar las oposiciones de Lengua con mi pequeño en una mochila portabebés. A veces de pie, a veces sentado, a veces acostado, pero siempre con las interrupciones que las obligaciones de cuidar a un bebé conllevan. Cuando constaté que no podÃa seguir el calendario de estudio que se requerÃa para estudiar unas oposiciones, pensé en tirar la toalla.
¿Dejo las oposiciones de Lengua?
Además la escasa oferta de plazas (121 para 2.500 aspirantes) invitaba a abandonar y centrarse en lo realmente importante, la crianza de los hijos. Pero en el fondo de mi corazón sabÃa que si abandonaba condenaba a mi familia a más ausencias, más incertidumbre, más << Papá vuelve a casa, por favor>>.
La personalización de mi preparación
Asà que decidà ,con el método de Eduardo, sumar algo “más†que es fundamental en unas oposiciones y, por extensión, en cualquier ejercicio evaluativo, la personalización. Un ejercicio de oposiciones es un un proceso comercial, presentamos un producto (nosotros), que debe convencer y embaucar al consumidor ( el tribunal). Si simplemente te limitas a hacer lo mismo que todo el mundo, nunca alcanzarás la gloria. Como decÃa Virgilio: “Fortuna audaces iuvat†(la diosa Fortuna favorece a los valientes).
Me sabÃa las cuatro mil palabras de cada tema
Este año 2024 ha sido uno de los años más difÃciles de mi vida y os aseguro que no las tenÃa todas conmigo para conseguir la ansiada plaza porque solo tengo un trienio y algunos puntos de máster y expediente académico pero tenÃa claro que podÃa conseguirlo si me salÃa uno de los pocos temas que habÃa conseguido estudiar ( 10 temas). Eran pocos pero me sabÃa cada coma de las 4.000 palabras que componÃan cada tema.
El dÃa D y mi decisión en las oposiciones de Lengua
Asà que el dÃa D fui al examen con una mezcla de miedo y confianza, si me salÃa tema podÃa hacer algo grande, si no, ya se verÃa… Efectivamente no me salió tema por las leyes de la probabilidad. Sin embargo, me negué a levantarme… DebÃa elegir entre dos temas que no habÃa estudiado, pero que dominaba más o menos; el tema 44 y el tema 67; la prosa medieval o la narrativa hispanoamericana.
Un tema 44 muy personal me dio la mejor nota teórica del tribunal y la plaza
No se me ocurrió nada interesante para hacer mi ejercicio teórico distinto con el tema 67, pero sabÃa que podÃa hacer un tema 44 muy personal si hacÃa lo mismo que hago en mis clases; conectar la Literatura con la realidad histórica del momento. De esta forma conseguà armar un tema interesante, ameno y muy personal a través de las influencias del Antiguo Testamento en la General Estoria, la Estoria de Espanha o El conde Lucanor. Gracias a ello he conseguido la mejor nota teórica de mi tribunal y la plaza.
Las oposiciones de Lengua son un ejercicio de resistencia
En definitiva, mamá y papá, que os sentÃs devastados, perdidos, agotados, hastiados, iracundos y profundamente tristes, “seguid en la brecha†como decÃa el Enrique V de Shakespeare, porque las oposiciones para la mayorÃa de nosotros son un ejercicio de resistencia y tenacidad. Y, sobre todo, confiad en la guÃa de un preparador como Eduardo y su método, Opolengua. Doy fe de su valÃa.
Anna MartÃnez (Cataluña, 2024): “De periodista de una agencia de comunicación a profesora de Lengua Castellana y Literaturaâ€
2019: Abro mi restaurante
En 2019 decidà dejar mi vida en Madrid, mi trabajo indefinido como periodista en una agencia de comunicación, en la que trabajaba para grandes multinacionales tecnológicas, y embarcarme en una aventura con la que siempre habÃa soñado: abrir mi propio restaurante en Alicante. Tras meses de reformas, diseño de carta y demás, por fin pude abrir las puertas el 10 de enero de 2020. ParecÃa que todo estaba saliendo bien, hasta que tres meses después todos fuimos testigo de un acontecimiento mundial sin precedentes y mi perspectiva cambió al “todo va a salir regulinchiâ€.
La pandemia y sus consecuencias
En aquellos meses de confinamiento tuve mucho tiempo para pensar, para reformular el plan de negocio, para reestructurar mi vida y no salir perdiendo. Por suerte, ese verano fue inmejorable, recuperé la inversión en una temporada sin un dÃa de descanso. En octubre, cuando decidà cerrar por vacaciones, recordé la sensación que habÃa tenido meses atrás y en vez de realizar ningún gran viaje, intenté descubrir en mi interior cuál serÃa mi próximo paso.
«Decidà que ser profesora podrÃa ser una buenÃsima idea»
Mis cálculos estaban hechos: los dos años de contrato de alquiler inicial podÃan ser más que suficientes para plantarme y dar un nuevo giro de timón. ¿Pero hacia dónde?
HabÃa sido becaria, trabajadora por cuenta ajena y trabajadora por cuenta propia. Solo me quedaba probar el funcionariado. Entre todas las opciones, decidà que ser profesora podrÃa ser una buenÃsima idea, pero debÃa primero hacer un máster. Esa primavera hice la preinscripción en más de 15 universidades. Llegó el verano y en ninguna lista de preadmisión vi mi nombre: mi Licenciatura en Periodismo no me daba preferencia ante otra gente con perfil docente más definido.
Pero el 12 de septiembre recibà un correo: mi nombre estaba en la tercera lista de espera que la Universidad de Burgos habÃa publicado. TenÃa 24 horas para decidir si mi futuro pasaba por mudarme nuevamente. Con la excusa de que, al no conocer la cuidad, tenÃa todo por ofrecerme, hice las maletas. Fue un año sabático un tanto extraño, pero tuve tiempo de sobra para aprender, certificar los idiomas que dominaba (inglés y catalán), meditar sobre la profesión e incluso pensar en los próximos pasos que debÃa dar: sin duda, necesitaba la ayuda de un preparador y un buen temario. No ser filóloga podÃa pasarme factura si decidÃa prepararme unas oposiciones por mi cuenta y las del año 2023 parecÃan una buena opción.
Mi experiencia con Eduardo y Opolengua en el curso 2022-2023
Asà es como conocà a Eduardo en el verano de 2022. Tras unos mails y alguna llamada, decidà que serÃa el mejor compañero de viaje, pues necesitaba a mi lado a alguien con mucha experiencia y un conocimiento sólido. No obstante, fui incapaz de seguir el curso por diversos motivos, como mi primera sustitución en Lleida en un Centro de Formación de Adultos que me hizo ver que aquella profesión podÃa ejercerla para el resto de mis dÃas o la adjudicación de una vacante hasta fin de curso en el Valle de Arán como profesora de inglés, que hizo que aprendiese a programar una asignatura que jamás hubiese pensado dar, incluso a gestionar una tutorÃa. AsÃ, llegué a junio con dos temas y una programación con muchos aspectos por mejorar: indudablemente suspendÃ.
Hacer el grado de Español
Con el verano nuevamente por delante, decidà esta vez no contar con la ayuda de Eduardo y tomar la vÃa larga: matricularme en el grado de Español. Tal vez, la opción de ser filóloga podrÃa abrirme más puertas a largo plazo; mientras a corto, podrÃa ir presentándome a las oposiciones que se convocasen preparándome los temas por mi cuenta, pues contaba con el valioso temario de Opolengua. Sin embargo, mi relación con Eduardo no acabó ahÃ. Seguimos intercambiando mensajes y correos.
Presentarme a las oposiciones de 2024
Volvà con el inicio del curso al Valle de Arán y con el frÃo de los Pirineos llegó la convocatoria de oposiciones ordinarias de 2024, asà que decidà apuntarme. DecidÃ, también, sacrificar mi vida social, pues debÃa prepararme las clases -de inglés-, seguir el ritmo de un grado universitario y, además, prepararme las oposiciones. Utilizo el verbo decidir con acierto, porque luchar por una plaza es una decisión personal, una decisión muy consciente y una decisión con la que se debe ser muy consecuente.
Volcarse en la oposición
Tuve muchas ganas de llorar, muchas veces. Conocà lo que era la ansiedad. Tuve pensamientos negativos, incluso habÃa dÃas que le ganaban a los positivos. Dije mil veces no: a una cerveza, a un fin de semana con mis amigas, a conciertos, a subir a Baqueira a esquiar. Dejé de ir a escalar y también de ir caminando al instituto: coger el coche suponÃa un ahorro de tiempo considerable. Tiempo que iba siempre a parar al mismo saco, al de la oposición.
La oposición este año se adelantaba los cálculos no fallaron, la primera prueba se realizaba a finales de abril. IntentarÃa llegar con el máximo de temas posibles, porque sabÃa que pasar la primera criba era crucial, tenÃa otras dotes comunicativas que podÃan ayudarme en la segunda prueba, llegado el caso.
Tribunal en Manresa
Me asignaron un tribunal en Manresa, asà que fui el dÃa anterior. Nada podÃa salir mal, llevaba muchos temas preparados entre el 1 y el 50, aproximadamente 35. No iba a tener tan mala suerte que de entre las 4 bolas saliesen todos del final. Además, habÃa analizado minuciosamente todos los ejercicios prácticos que se habÃan puesto hasta el momento. Todos tenÃan un denominador común: la tipologÃa textual; asà que las estuve estudiando y pensando posibilidades para aplicar en el aula. Por otro lado, además llevaba conmigo un trébol de cuatro hojas, una estampita, un cuerno de la suerte, el anillo de “puta amaâ€, una medalla de la Virgen y el fin de semana anterior fui a ponerle una vela a Lourdes. Sin ser creyente, pero por si acaso debÃa comenzar a creer.
El dÃa D y cómo sobreponerse a las circunstancias
Llegó el dÃa y el momento, la primera prueba (el supuesto práctico) habÃa sido pan comido, mis cálculos no habÃan fallado: los textos argumentativos en 1º de Bachillerato. Salà con muy buenas sensaciones. Aunque después, comiendo, empecé a analizar los posibles fallos que habÃa cometido.
Asà que no tenÃa mucho margen de maniobra, tenÃa que ir con todo en la siguiente. Saliese el tema que saliese, tenÃa que escribir dos horas, aunque no lo dominase. Llegado el momento, la presidenta apuntó los temas en la pizarra. ¡No me lo podÃa creer! Eran 38, 59, 60 y 67.
En ese momento no tuve mucha opción, asà que mientras esperábamos que nos diesen la orden para poder comenzar a escribir, empecé a proyectar en mi cabeza la estrategia a seguir: visualicé todos los temas referentes a la lÃrica que dominaba (por supuesto, el 47) y, a partir de ahÃ, escribirÃa sin cesar. Y asà hice. Posiblemente perdà tiempo en realizar un esquema sobre todo lo que querÃa abordar en aquellas páginas, pero una vez lo tuve claro, no dejé de escribir hasta que llené 12 carillas. Los simulacros habÃan tenido su sentido.
Mi contacto de aquellos dÃas con Eduardo
Aquellos dÃas estuve comentando el examen y mis respuestas con Eduardo. También le escribà dos semanas después: “¡¡¡Eduardo!!! Un 5,0036, ¿algún consejo para la defensa?â€. Me dio la enhorabuena y muy buenos consejos.
Tras la defensa volvimos a hablar. Esta vez tuve sentimientos encontrados y sensaciones extrañas, pues las preguntas del tribunal habÃan sido un poco ambiguas. Eduardo me animó a ver el lado positivo, a seguir confiando. Asà que con esa perspectiva preferà enfriar el proceso aquellos dÃas y no pensar mucho en ello, al fin y al cabo, ya estaba todo hecho y solo quedaba la publicación final de las notas. Pero se le sumaba una presión extra: la mitad de la gente no se habÃa presentado, por lo que aprobar con un 5 suponÃa obtener plaza. Calma. Calma. Y más calma.
Y por fin: ¡La plaza!
El domingo 26 de mayo le volvà a escribir: “Eduardo!!! 6,5 ¡estoy dentro!â€
La obtención de la plaza es todo el camino que te ha conducido hasta ella y toda la gente que te ha apoyado
Tal vez os haya resultado una historia larga y pesada, pero no querÃa dejarme aspectos importantes en el tintero, puesto que el proceso de oposición y la obtención de la plaza no es solo el momento en el que te comunican la nota, sino todo lo anterior, todo el camino que te ha llevado a lograrlo y toda la gente que te ha apoyado y animado en el camino.








